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Bará

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Para ponernos de acuerdo con nuestras líneas de religión lo llamaremos Bará
Bara es un Orixa de múltiples y contradictorios aspectos, lo que hace muy difícil definirlo coherentemente. De carácter irascible, a el le gusta crear disputas, provocar accidentes y calamidades publicas y privadas. Es astuto, grosero, vanidoso, indecente a tal punto que los misioneros, asustados con esas características lo comparaban con el “Diablo”, haciéndolo el símbolo de todo lo que es malvado, odio y perversidad, en contra posición con la bondad , la pureza, la elevación y el amor de Dios. También Bará posee su lado bueno, si es tratado con consideración, reacciona favorablemente, mostrándose servicial. Si por el contrario las personas se olvidan de hacerle ofrendas o sacrificios pueden esperar todo tipo de desgracias o catástrofes. Bará se revela de esta manera como el más humano de los Orixas. Ni completamente malo, ni completamente bueno. Dentro de todos sus defectos, tiene la cualidad de ser dinámico y jovial, constituyéndose así en un Orixa protector, habiendo personas en África y en Brasil que usan orgullosamente el nombre de Èsùbiyìí (concebido por Èsù) o Èsùtósin (Èsù merece ser adorado). Como personaje histórico, Bará habría sido uno de los acompañantes de Odùduá en su llegada a la ciudad de Ifé y se lo llamaba Èsù Obasin volviéndose uno de los asistentes de Orumila que preside la adivinación por el sistema del Ifá. Según el reverendo D. Onadele Epega, Bará (Èsù) se convirtió en Rey de Kètu bajo el nombre de Èsù Àlákètu. Bará es quien supervisa las actividades del mercado del Rey en cada ciudad: el de Oyó es llamado Bará (Èsù Àkesan). Como Orixa, se dice que el vino al mundo con un garrote, (llamado Ogò) que tendría la propiedad de transportarlo de un lugar a otro y de traer objetos igualmente. Bará (Èsù) es guardián de los templos, de las casas y de las personas, es también quien sirve de intermediario entre los hombres y los Orixas. Es por eso que nada se hace sin (Èsù) Bará y sin que se le hagan sus ofrendas antes que a cualquier Orixa, para neutralizar cualquier tendencia a provocar malos entendidos entre los hombres, hombres y Orixas e incluso entre Orixas
Orixas Dioses Yorubás en el Nuevo Mundo y en África
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